Cartas de un fantasma, desaparece en prisión el recluso Manuel Arango

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Por: Chema Pontón Gómez

Tw: @chemaponton

Desaparece en prisión el recluso Manuel Arango. Ante el escándalo el Estado oculta este hecho y deja en libertad a otra terrorista.

Los tiempos actuales, y en consecuencia sus inherentes acontecimientos, han traído de una manera más que justificada el descrédito de las instituciones, de la política y de los políticos, de la democracia tal y como la entienden los poderosos, y por qué no decirlo, del periodismo que para una inmensa mayoría sirve de altavoz de todas las fechorías que realizan los que mecen las cuerdas de todos los desaguisados que han producido ese descrédito del que les hablaba en un principio. A continuación les propongo una historia, que en este caso es real. Es una historia en forma de reportaje periodístico para que ustedes juzguen si puede encajar en lo que antes les relataba o por el contrario puede llamarse de ese periodismo de investigación que sirve para que la prensa sea un contrapoder y ayude a la transparencia democrática y la defensa de los derechos humanos. Mi nombre, aunque lo vean al principio o al final de este reportaje, creo que importa poco pues casi sin querer he descubierto secretos de Estado, perdón de sus alcantarillas,  por el deambular de mi propia existencia y la introspección de realizar preguntas. Algo propio del periodismo y de las personas que piensen por sí mismas y no se dejen manipular por los poderosos. En febrero del año 2011, inicié una correspondencia epistolar con un recluso condenado a 11 años y dos meses por pertenencia al PCEr (Partido Comunista España Reconstituido). Considerado por los tribunales españoles como ilegal al ser el brazo ideológico de la organización terrorista GRAPO (Grupo Revolucionario Antifranquista Primero de Octubre). El recluso se llamaba Manuel Ramón Arango Riego. Se encontraba en la prisión de Aranjuez VI de donde era director el señor Matías Muñoz Gajate. Y su número de identificación carcelaria era el 7821000018. Si hablo en pasado del citado recluso es porque dicho preso ha fallecido en prisión en unas extrañas circunstancias. El Estado ha ocultado y está ocultando estos hechos. Y para mayor gravedad del asunto ha pactado de un modo ilegal con la organización terrorista para que esto no trascienda, dejando en libertad, llamada Isabel Aparicio Sánchez, a otra reclusa también condenada por terrorismo, que en este caso era la esposa del desaparecido en prisión y quien tendría que salir de la cárcel en el año 2018 al igual que su marido muerto pues a ambos se les aplicaba la doctrina Parot. Ésa que dice que a los terroristas no se les puede aplicar ningún beneficio penitenciario y que deben de cumplir las penas íntegras. Como ven aquí esto no se ha seguido y han sacado a una terrorista de la cárcel por la puerta de atrás para que el escándalo no trascendiera a la opinión pública. Manuel Ramón Arango Riego muere en la prisión de Aranjuez VI el 9 de septiembre del año 2011. En aquel entonces, la directora de Instituciones Penitenciarias era la señora Mercedes Gallizo. La cartera de Interior era ocupada por el otrora fiscal, el señor Antonio Camacho. Encuadren todos estos datos y verán cómo la inminente convocatoria de las elecciones generales del 20N de 2011 no era la mejor época para que un preso condenado por terrorismo desapareciera de una prisión. Lo curioso es que el nuevo gobierno resultante ganador de aquellos comicios ha seguido ocultando los hechos. Dos partidos diferentes que se han turnado en el poder los últimos 30 años y que casi nunca llegan a acuerdos en casi nada, a excepción de cuando se atenta contra el estado de derecho. Ahora comprenderán si el descrédito del que les hablaba en un primer momento es o no cierto. Ustedes se preguntarán en qué me baso yo para tales afirmaciones. Qué pruebas tengo. Y es lo lógico. Pues yo cuando era un incrédulo igual que ustedes, ahora lo son, ni siquiera podía imaginarme cómo un recluso podía desaparecer en una cárcel de un país democrático y mucho menos si ese país pertenecía a la UE y menos aún si era mi país, España. Y mucho menos podía tan siquiera pensar que  una desaparición se pudiera ocultar y no trascender a la opinión pública. Si ustedes hubieran vivido lo que he vivido yo, les aseguro que no necesitarían explicaciones y se lo creerían a pies juntillas. Como no ha sido así, yo les presento las fehacientes pruebas. Sus células grises van a hacer lo demás. Como resultado de la ecuación les va a salir que yo cuento la verdad. Pero ustedes mismos…

Desde el 9 de septiembre del año 2011, alguien comienza a falsificar las cartas de Ramón Arango Riego. Su letra no es igual a las 6 primeras cartas recibidas. Ni su estilo narrativo. Y lo más significativo, en todas las cartas falsas la firma autográfica del “supuesto” recluso nunca es igual. Algo impropio de una persona que ha nacido el 12-12-1948, pues con una personalidad madura y formada la firma autográfica es señal inequívoca de su personalidad y ésta siempre es igual. A raíz del comienzo de las falsificaciones, sigo el juego al Estado y respondo al recluso de una manera certificada con acuse de recibo. En la devolución de éstos, la firma del recluso nunca es igual tampoco, y un dato muy significativo es que nunca aparece el Nº de su DNI, o en su defecto, el de la persona que recoja en su nombre la correspondencia como así reza el Art 32 de la normativa de correos. Para que el escándalo sea aún mayor, desde el pasado 2 de mayo figura en la realidad administrativa de Instituciones Penitenciarias un traslado del recluso desde la prisión de Aranjuez VI a la prisión zaragozana de Zuera. Traslado que se produce para dar una apariencia de realidad pues el recluso había ganado ante el juez de vigilancia penitenciaria dicho traslado para así poder compartir encuentros con su esposa. Claro está que este triunfo jurídico se produce en la vida del preso y por eso se hace ese traslado una ve muerto. Un traslado que sólo figura en unos fríos expedientes . Con lo que en las prisiones del Estado español, Aranjuez VI y Zuera se incumple con la más elemental normativa de seguridad en cuanto a recuentos se refiere y se falsifican los partes pues desde el fatídico 9 de septiembre dicho recluso no se encuentra ni en una ni en otra prisión. Les decía antes que si ustedes se hubiesen encontrado en mi lugar sobrarían las explicaciones. Yo se las resumo. Como mantenía la correspondencia con el citado preso para la realización de un libro y de un reportaje periodístico yo era un potencial estorbo y alguien molesto que había que quitarse de en medio, pues tanto la organización terrorista a cambio de la puesta en libertad de uno de sus miembros, como la familia del recluso a cambio de la libertad de la mujer del preso, aceptan la desaparición. Desde entonces comienzo a padecer el acoso, intimidación y coacciones por parte de miembros de la guardia civil. Intervienen mi móvil sin orden judicial, allanan mi domicilio en varias ocasiones para dejarme mensajes; en una ocasión colocan una cáscara de plátano encima de mi cama. En otra dejan un casquillo de bala. En otra derraman una sustancia polvorienta de color amarronado. Otras veces me intimidan enseñándome y apuntándome con un revolver. Me acosan y acometen contra mi persona una especie de escarnio público en las dependencias de una Universidad pública como es la UNED. Y en mi localidad de residencia provocan una fractura social en mis relaciones personales por el simple hecho pensar por mí mismo y no sucumbir, y así les podría narrar las veinte mil peripecias a las que fui sometido y sigo padeciendo. Entre tanto me realizan una oferta económica de 3 mil euros al mes de por vida para que esté calladito y no dé problemas, para lo cual eligen como intermediario a un abogado que para más inri está emparentado conmigo. Ya ven, por no aceptar un suculento sobre lo que padezco. Ya saben por aquello del vinculo emocional utilizan a un pariente para así penetrar en tu círculo. Como ante tales mafiosas actuaciones no sucumbo, entonces se dedican a correr el bulo de que he enloquecido y todo lo que narro es fruto de la mente de un enajenado. Como creo en el estado de Derecho el 6 de junio formuló la primera denuncia en el Juzgado Nº 1 de Ponferrada en la cual narro los hechos que les relato. La corrupción es total, pues en dicho documento redactado en papel oficial por una funcionaria de dicho juzgado, del cual es titular el señor Oscar Hernaiz, juez por entonces decano de Ponferrada, me falsifican el documento, ya que en la denuncia reza un encabezamiento: Procedimiento Abreviado Diligencias Previas Nº 0000/1995. Sin duda alguna otra prueba más de que lo que narro es cierto y si no por qué se produce la alteración de elementos esenciales en dicha denuncia. Una denuncia que por otro lado esta sin resolver a día de hoy y que en el argot judicial se denomina patata caliente pues el día 6 de septiembre presento una denuncia en los mismos juzgados por prevaricación, falsedad documental, cohecho, falsificación en documento público y tráfico de influencias solicitando un abogado de oficio obteniendo como respuesta un silencio administrativo y prevaricando la señora jueza Rosa Villegas que dictamino el sobreseimiento del asunto sin poder articular mi defensa jurídica. ¿Quieren más pruebas de que lo que relato es verdad? He interpuesto, aún sin respuesta, otras dos denuncias ante la mismísima Audiencia Nacional, y varias ante los jueces de Vigilancia Penitenciaria de Zuera y la Audiencia Nacional que duermen el sueño de los justos, pues el silencio ha sido la respuesta. Ante tales hechos, lo que digo se demuestra muy fácil y no hace falta medios económicos elevados para demostralo. Simplemente se cursa un viaje a la prisión de Zuera y se comprueba que el recluso Manuel Arango Riego no se encuentra allí. Que se compruebe que las cartas que recibo no son de su puño y letra… Es muy fácil. Yo digo la verdad. El Estado miente. Un sistema penitenciario tiene que ser un indicador de la calidad de una democracia y de un valor universal como son los derechos humanos. En el año 2011, no puede desaparecer un preso de una cárcel. Mucho menos dejar de un modo ilegal en libertad a otro preso para que la desaparición no trascienda. Y menos aún en el año 2013 seguir ocultándolo, pues los tan preocupados por lo que llaman “marca” España, se les debería caer la cara de vergüenza pues mi país ha retrocedido a una época decimonónica en la que las prisiones estatales eran lóbregas mazmorras y no se hacían preguntas sobre lo que pasaba intramuros. Sin duda alguna el asunto se las trae. Yo simplemente se lo propongo y ustedes juzguen por sí mismos. Volviendo al encabezamiento del reportaje ¿qué opinión tienen ahora del periodismo? Este suscribiente no es valiente por realizar esta investigación ni este reportaje. Si le quieren poner algún nombre a toda esta disparatada pero real historia digan simplemente que es PERIODISMO.

Para más ironía he sido denunciado por los abogados de los “terroristas”, es decir de Arango riego y de su esposa por presuntas injurias. Otra prueba más de que lo que cuento es cierto: Ustedes a quién creen  ¿A un gobierno que día a día no hace más que engañarles al igual que el anterior ejecutivo y ambos se encuentran implicados en el escándalo? ¿O a un entramado terrorista que ha sembrado la muerte y la extorsión? ¿O a mí?

Si ahora no se quieren mojar, yo les entiendo. El tiempo es el aliado del que dice la verdad. En el año 2018 tendrían que salir de prisión Manuel Arango Riego y su esposa Isabel Aparicio Sánchez. Les aseguro que como mucho van a salir dos muñecos de trapo en su lugar. Simplemente para tapar las miserias de un Estado que ha ocultado la desaparición de un recluso y que ha ex carcelado a otro para que el asunto no trascendiera. Como ven la casa de toque me Roque es en lo que han convertido las alcantarillas del Estado a nuestro sistema penitenciario.

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          CHEMA GÓMEZ PONTÓN   DNI10087918A

          chemaponton@hotmail.com

escritor y periodista. 2005-2009 Cadena Ser

2010 Diario el Mundo

Colaborador Diario de León

Fundador Revista El Mixto

 

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